1 ESTRELLA MICHELIN, NO ES PARA TANTO

Relatos Cortos

1 ESTRELLA MICHELIN, NO ES PARA TANTO

mayo 13, 2022 Mis Relatos 0

 

Para empezar un amargo vermut recomendado por nuestro camarero, el que se quedo con mi chaqueta, espero me la devuelva.
Cristina se deja la mitad, dice que para amargos esta ella…

Empezamos.
Una bola que rompe en la boca de sabor difícil de explicar, huevas de mujol dicen, sigue con otros snack muy bien elaborados que se comen con la mano de un bocado.

A cada cosa se empeñan en explicarnos que es, de donde proviene y como se elabora, nos hacemos los interesantes haciendo preguntas, esta gente trabaja muy relajada y nos prestan mucha atención.

Estamos expectantes ante la llegada de los platos principales que nos anuncian.

Tres quisquillas peladas y crudas, que si ya son pequeñas, se pierden en el cuenco de diseño, abren la nueva etapa, eso si, supermegadecoradas con extraños ingredientes.

Para cuando nos traen la gamba roja de Cartagena, comprendo lo que pone en la carta, es exacto, gamba roja sin «s» al final, una para cada uno, menos mal que a Cris no le gusta la cabeza y me la regala, cuanto la quiero y que buenas estan… las dos.

Con un sorbo del mejor vino blanco que he probado en mi vida y haciendo un esfuerzo mental del que me enorgullezco, me comunico con mi estómago y le pido paciencia, todavía queda el cordero y la cococha de atún.

Exquisitos los dos, para comer de un bocado, acompañados otra vez del mejor tinto de toda mi vida, Cris se atreve y degusta su copa entusiasmada, retira todas las palabras feas que ha dicho sobre el tinto.

Ahhh, pero ahora nos traen el carro de quesos, una experiencia única, si no fuera porque el sumiller nos pide que elijamos solo tres de entre los más de treinta que hay, difícil elección. Gracias a que Cris sin saberlo elije uno, que otra vez, es el mejor que he probado nunca, «rio vero» de Huesca.

Unos postres dulces y un asiático de los de andar por casa.

Terminado el asunto en cuatro horas de trabajo agotador.

Lo mejor, los vinos, todos de gran porte.

Lo peor, el perro, si tienes alguno comprale pienso porque nada de sobras.

Bueno es mi opinión, desde luego que es una experiencia única, pero tambien lo es la servesica y el sandwich que acaba de traerme Cris, echo con todo su cariño y en exclusiva para mi.

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