Hipocresías de la sociedad actual
Hipocresías de la sociedad actual

En esta sociedad tan Hipócrita en la que vivimos.
Los ecologistas viajan en furgonetas volkswagen contaminantes como un camión de cuarenta toneladas.
Los ciudadanos respetables y con un suficiente poder adquisitivo compran un coche hibrido sin saber que En el ciclo del uso completo de la energía resulta ser más contaminante debido a las pérdidas producidas en cada transformación de la energía y a que la fuente primaria sigue siendo mayormente fósil (carbón, fuel o gas). (wikipedia.org).
Las familias llevan sus electrodomésticos a puntos de reciclaje que ya proporcionan todos los ayuntamientos. En un intento de sentirse bien consigo mismos. Mientras estos productos electrónicos se amontonan y se envían a terceros países, generalmente del tercer mundo, declarados como piezas de segunda mano cuando en realidad no es más que chatarra hipercontaminante muy difícil de tratar. Países donde no se dispone de la tecnología necesaria para separar los minerales de que están compuestos los circuitos electrónicos y se esparcen en vertederos llenos de chavales en busca de alguna pieza válida que puedan vender en el mercado negro para ganar unos pocos céntimos.
Los políticos y las grandes empresas parece que estuvieran de acuerdo para hacernos consumir cada vez más con la obsolescencia programada que cada aparato lleva incorporado ya desde el momento de su diseño.
En el mundo hay 7.125 millones de habitantes de los cuales 4.100 millones tienen contratado alguna línea de telefonía móvil. Si contamos que la vida media de un Smartphone es de 9 meses en Japón y de 18 meses en Estados Unidos te puedes hacer una idea de la cantidad de desechos que se producen.
Eso solo hablando de teléfonos pero súmale los televisores, frigoríficos cadenas de música etc…
En cuanto a los vehículos estamos en la misma situación. Obligan a las empresas y particulares comprar vehículos más modernos, con leyes restrictivas para la circulación de los más antiguos que se supone contaminan más que los de última tecnología. Probablemente sea una verdad a medias ya que solo se tiene en cuenta los químicos y la energía que utilizan en su uso cotidiano pero no en los recursos necesarios durante todo el proceso de fabricación.
Hemos llegado a un punto donde casi nada se repara, en cuanto un aparato falla se sustituye por uno nuevo. Que, si lo compras en el centro comercial de la esquina como si lo haces a través de internet y lo pides a una tienda de china, el problema es el mismo. Las piezas necesarias para fabricarlo probablemente se hicieran en distintos países, transportadas al centro de producción, después a los lugares de distribución y finalmente a los comercios de tu barrio dejando una huella de contaminación difícil de calcular. ¿O no? Hazte una idea de la cantidad de kilómetros que habrá hecho el chip que controla el reloj de tu horno hasta que llego a tu casa.
Claro que nosotros simples ciudadanos, inmersos en este enjambre de consumismo, desbordados por los mensajes publicitarios que recibimos a diario ¿que podemos hacer?
Pues creo que la única manera es utilizando los recursos sin malgastar, optimizando nuestra propia huella personal contaminante. Compra naranjas de aquí y no de Grecia o cualquier otra parte del mundo, Patatas del campo de Cartagena, Harina de la mancha y vino de Jumilla. Utiliza tus gadgets con cabeza y hasta que aguanten o se caigan a pedazos alargando su vida en la medida de lo posible. Si tu coche todavía funciona bien no lo tires para comprarte otro, aguántalo mientras sea seguro y llévalo siempre a punto.
Y yo ,el que escribe. Lo hago con un ordenador de última generación, para publicar esto en mi blog. Tengo un coche de gasolina deportivo con unas ruedas enormes y acabo de comprarme un smartphone de última generación en una web de China.
Claro que la culpa es de esta sociedad tan Hipócrita en la que vivimos.