Le Llamaban Autobusero

Relatos Cortos

Le Llamaban Autobusero

mayo 25, 2020 Mis Relatos 4

Soy transportista de viajeros desde que tenía suficiente fuerza como para manejar un cepillo de lavar autobuses.

Como podrás imaginar, mi función principal es conducir un autocar y mantenerlo siempre en condiciones de limpieza, mecánicas y administrativas impecables.

Cuando mis viajeros bajan del bus después de un desplazamiento, de visitar una ciudad, participar en un evento deportivo, realizar un viaje de estudios o simplemente ser transbordados desde el aeropuerto a su hotel, no intuyen el trabajo que hay detrás de este acto.

En más de una ocasión he sido advertido por los progenitores de mis viajeros, antes de emprender un servicio, que estaba en mis manos lo más grande de su hogar, lo comprendo perfectamente yo también soy padre y no dejaría en manos de cualquiera la seguridad de mi hija.

Recuerdo aquel viaje que hice junto con una compañera para conducir en equipo a un pueblecito de Extremadura, ochocientos kilómetros del tirón, turnando los momentos al volante para evitar el cansancio. Cuando estamos de vuelta los familiares se hicieron cargo de sus retoños y ni un solo agradecimiento por el trabajo bien hecho. Desaparecieron del punto de llegada como por arte de magia.

También sucede que cuando hay problemas siempre hemos estado en la solución, si una grúa rompe la catenaria del tranvía, los autobuses trasladan a los viajeros, una tormenta inunda las vías del tren, los autobuses trasladan a los viajeros, se cierra el aeropuerto por niebla o averías en la torre de control, los autobuses trasladan a los viajeros, llega una patera llena de inmigrantes al puerto, los autobuses trasladan a los viajeros, que hay que llevar los jornaleros al campo para mantener la cadena alimentaria, los autobuses trasladan a los viajeros.

Cuando hay grandes eventos, olimpiadas, congresos, la visita del Papa, conciertos, los autobuses trasladan a los viajeros.

Permítanme estar decepcionado por el trato que estamos recibiendo en esta situación de emergencia sanitaria, nadie se acuerda de nosotros. Mientras, seguimos manteniendo nuestros vehículos listos para salir a trasladar a los viajeros allá donde sea necesario, desde un barrio al otro o desde un país a otro, siempre dispuestos cumpliendo con las normas y manteniendo niveles de seguridad insuperables.

No es solo la capacidad para el traslado de viajeros, sino la capacidad de respuesta inmediata.

Ahora nadie nos necesita, pero deberían de saber que seguimos aquí, casi agazapados esperando que se acuerden de nosotros, resistiendo el que pueda, algunos no conseguirán superar este episodio, ojalá que estemos a la altura cuando se nos solicite.

4 comentarios

  1. Hilario dice:

    Te conozco y eres un gran profesional, y eso se transmite a quien está cerca de ti, siempre estáis, un gran abrazo

  2. Pedro dice:

    El cuco es un animal silvestre. Canta al amanecer, no como un ruiseñor pero tampoco lo pretende. Se podría confundir con el gavilan, pero no, el no hace picados en el aire, es elegante en su vuelo, tranquilo, que las prisas no son buenas consejeras.Pone sus huevos en cada nido, del que salen historias, muchas con moraleja y siempre, como a él le gusta decir con cervesica.
    Gracias Pedrin, cuco, elegante y cuentista.

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