Una «Servesica» Por Favor

Relatos Cortos

Una «Servesica» Por Favor

junio 25, 2020 Mis Relatos 0

Resulta, cuando menos inquietante, que la solución a la ruina de un país esté en manos de los profesionales más infravalorados y ninguneados por la sociedad.

Durante el confinamiento extremo y a la par que miles de personas morían por la enfermedad, se pedía a los agricultores y temporeros que trabajaran a destajo para no romper la cadena alimentaria y a los autocares que trasladaran a estos al tajo por las restricciones de movilidad.

A los camioneros que no pararan ni un instante, incluso derogaron la ley del tacógrafo para no obligar los descansos. Esos descansos que si no realizas a rajatabla tienen una sanción de hasta 4001 €. hasta se ha pospuesto la obligación de pasar el itv. Son esos camiones los que molestan tanto en las carreteras a los pobres ciudadanos cuando están de vacaciones y se les prohíbe circular en las fechas que estos salen en estampida a sus zonas de descanso.

Ahora que ya estamos en “la nueva normalidad”, confiamos en la hostelería y restauración para que nos saquen de este precipicio al que estamos asomados. Los camareros que te llevan esa “servesica” extrafría en la “terracica” de un bar. Esos que trabajan más de 10 horas 6 días a la semana y que solo descansan en días laborables, nada de festivos. A los que casi puedes insultar como si fuera un árbitro de futbol porque te crees superior a ellos.

Mientras, farmacéuticos, comercios online, abogados, notarios, 2.595.575 de funcionarios que hay en España, han perdido muy poco o nada después de esta situación de emergencia.

Tenemos un problema mientras no se equiparen los derechos de todas las personas por igual. Hay que dignificar los oficios. Cuando pagamos precios bajos, no nos damos cuenta que algunos se consiguen a base de estas disparidades, desigualdades, algunos se consiguen a base de explotar al trabajador y miramos hacia otro lado como si esto no fuera con nosotros.

Para recuperar la normalidad todos deberíamos arrimar el hombro y repartir equitativamente el esfuerzo necesario para ello.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *