EL ORIGEN — VERANO AZUL
Habia una vez dos chicas… pero que digo si esto no es un cuento!!.
Una era rubia y la otra morena. Guapas, graciosas. De esas a las que no te atreves a adivinar su edad ya que estan en la plenitud de su vida y la edad es lo que menos te importa.
Como yo que estoy descubriendo lo bonito que es vivir y lo facil que es encontrar las cosas buenas de las personas.
La rubia, tenia una sonrisa picarona, atrevida que te intimida mientras la morena era mas directa como mas cercana. Al menos asi las veia yo.
Las conocimos en un bar mis amigos y yo, desde el primer momento me cayeron bien, algo que no fue reciproco como me revelaron ellas varias semanas despues.
La primera impresion no es la mas segura, es eso de los prejuicios, conocer una persona no solo es mision de una noche, bueno, simpre que no sea un flechazo, que en eso si que creo.
Sin saber como, empezé a quererlas, sî, se puede querer a una mujer mientras a otra la amas que no es lo mismo. Yo me sentia, o mejor, me siento muy bien cuando estoy con ellas. Es eso de la amistad, que entre sexos distintos se puede confundir con otras cosas que no son lo mismo.
Lo cierto es que me gustan las dos por igual.
Aunque tengo que aclarar que me gustan todas las mujeres, siempre fuí muy enamoradizo, y al mínimo acercamiento a una fémina me entrego con sinceridad.
Vaya!! Me he desviado del tema, lo importante es que estas chicas tan preciosas se han integrado en nuestro grupo, mejor aun, nos complementan de tal manera que formamos una pandilla como cuando eramos niños y eso nos gusta mucho.
Una pandilla como la que protagonizaba aquella serie de television que se llamaba verano azul. Aunque con ciertos matizes… hemos cambiado a chanquete por el barman y las bicicletas por una cerveza.